Conoce cómo debes reaccionar si tu hijo o hija te descubre teniendo sexo.
Estás teniendo relaciones sexuales con tu pareja en la habitación cuando, de repente, tu hijo o hija abre la puerta y los sorprende en pleno acto.
De nada valieron las precauciones que ambos suelen tomar esperar a la noche cuando todos duermen, cerrar bien la puerta, etc. porque, por alguna razón, tu pequeño o pequeña irrumpió en el dormitorio en el momento menos indicado.
Bien pudo haber sido por un sueño, miedo, un malestar, hambre o simple curiosidad a raíz de algún ruido escuchado procedente de la habitación, independientemente del motivo la realidad es que se trata de una situación sumamente incómoda tanto para los padres como para el menor.
La sexólogos señala que es un escenario terrible, pero hay que aclara que descubrir a papá y mamá en plena acción no tiene que ser necesariamente traumático para el niño o la niña, siempre y cuando la escena no sea violenta.
En ese momento manifiesten calma y naturalidad, aunque lo mas seguro es que los papás van a sentir hasta cierto punto vergüenza de que su hijo o hija lo haya visto en ese plano íntimo. Suelen sentirse un poco abochornados porque no se esperaban esa sorpresa.
El menor, dependiendo de la edad que tenga, va a ver que algo está pasando y, si tiene digamos entre 3 y 6 añitos, va a presentar ese nivel de curiosidad infantil. Ya el adolescente va a saber que están teniendo relaciones sexuales y, al igual que sus papás, se va a sentir abochornado de verlos teniendo sexo porque sabe que eso forma parte de la intimidad de las personas.
¿Qué se debe hacer?
Aunque nadie quita que es un evento penoso, la realidad es que los padres deben manejar la situación con serenidad y madurez para que el pequeño o adolescente procese sanamente lo que vio.
La sexólogos recomiendan que se hable del tema tranquilamente, siempre teniendo en cuenta que la conversación debe adecuarse a la edad del menor.
Hable con él o ella y dígale que explique por qué razón no respetó las normas de privacidad establecidas (si es que las tienen), como tocar la puerta antes de entrar, y pregúntale qué pensó que estaban haciendo. A base de la respuesta, explíquele al nivel de su edad lo que vio, siempre con mucha normalidad, en un tono suave y dulce.
Por ejemplo, tiene unos 5 años y le dice que estaban jugando, lo que debe contestar es que sí, que es un juego de adultos entre papá y mamá. No le de más información de lo que pregunta. Ya si tiene unos nueve años, hay que explicarle que sus papás estaban haciendo el amor, lo que implica decirse cosas bonitas, acariciarse y unir sus cuerpos. La explicación no debe ser gráfica.
En ese momento que son sorprendidos, los padres deben evitar separarse bruscamente como “si estuvieran haciendo algo malo”. Esto puede conducir a malentendidos y agrandar mucho más el hecho.
Bajo ningún concepto la sexualidad debe tratarse como algo malo, sucio, obsceno o pecaminoso. Los padres deben dejarle saber al menor que el acto sexual es una conducta de adultos que se aman.

No hay comentarios:
Publicar un comentario